Rincón Literario
25 Abr 2013
"Noviembre de 1950" por Jorge Colonna
Cuando sea grande voy a tener muchos caballos. Por ahora tengo uno que me regalaron hace dos años, cuando cumplí cuatro. Se llama "Viejo", es de color marrón y tiene una mancha blanca en la frente. Dicen que es "retacón". Yo no sé qué quiere decir "retacón" pero parece que es bueno para un gurrumín como yo.
"Viejo" es muy manso. Cuando entro al potrero con riendas o una soga, todos los caballos salen corriendo porque tienen miedo de que los aten a un carro o a un arado y los hagan trabajar. Pero yo muestro una zanahoria y "Viejo" se acerca. Mientras él come yo le pongo el bozal. Después, cuando pasamos por la huerta yo le corto choclos y zapallitos, de los buenos no de los que le dan a los chanchos.
Como soy chico no puedo montarlo de un salto como los gauchos, pero tampoco me gusta que mi papá me agarre y me suba como a un bebé. Por eso, pongo a "Viejo" junto a la tranquera, después me subo a la tranquera y de la tranquera paso al lomo de "Viejo" y chau Pinela.
Durante las vacaciones o los fines de semana que no llueve, mi familia me lleva a la chacra que era de mi abuelo y yo salgo a pasear con "Viejo". Me gusta hacerlo chapotear en los charcos y arrear las vacas que andan sueltas en la calle. Cuando paso al galope cerca de una casa y los perros me salen a ladrar, "Viejo" les tira patadas y yo me tengo que agarrar de las crines para no caerme.
Hay algunas calles por donde "Viejo" no quiere pasar y se empaca como una mula, hasta que yo doy media vuelta y regreso. El hijo del casero dice que eso pasa porque hay fantasmas. Le pregunto a mi papá y me dice que en esa zona hay un matadero y "Viejo" debe darse cuenta de que hay caballos muertos. Entonces es verdad, hay fantasmas pero de caballos.
A veces voy con "Viejo" hasta el arroyo pero tengo que volver pronto porque si mi mamá no me ve durante un rato largo se asusta y empieza a decirle a mi papá:
-¿Le habrá pasado algo a Jorgito?"
-No querida, quedate tranquila que ya va a venir.
Pero cuando yo llego mi papá se me acerca y en voz baja me dice:
-La próxima vez que hagas preocupar a tu madre te rompo el traste a patadas.
Y si está muy enojado en vez de traste dice culo. Por eso prefiero volver pronto del arroyo.
Mi hermana no sabe andar a caballo y eso que es más grande que yo. Mientras yo salgo con "Viejo" ella se queda leyendo. Yo todavía no sé leer pero cuando aprenda voy a seguir saliendo con "Viejo". Ningún libro puede ser tan lindo como andar a caballo.
Jorge O. Colonna, escritor de Castelar, es autor de "Ficciones Otoñales".
Como soy chico no puedo montarlo de un salto como los gauchos, pero tampoco me gusta que mi papá me agarre y me suba como a un bebé. Por eso, pongo a "Viejo" junto a la tranquera, después me subo a la tranquera y de la tranquera paso al lomo de "Viejo" y chau Pinela.
Durante las vacaciones o los fines de semana que no llueve, mi familia me lleva a la chacra que era de mi abuelo y yo salgo a pasear con "Viejo". Me gusta hacerlo chapotear en los charcos y arrear las vacas que andan sueltas en la calle. Cuando paso al galope cerca de una casa y los perros me salen a ladrar, "Viejo" les tira patadas y yo me tengo que agarrar de las crines para no caerme.
Hay algunas calles por donde "Viejo" no quiere pasar y se empaca como una mula, hasta que yo doy media vuelta y regreso. El hijo del casero dice que eso pasa porque hay fantasmas. Le pregunto a mi papá y me dice que en esa zona hay un matadero y "Viejo" debe darse cuenta de que hay caballos muertos. Entonces es verdad, hay fantasmas pero de caballos.
A veces voy con "Viejo" hasta el arroyo pero tengo que volver pronto porque si mi mamá no me ve durante un rato largo se asusta y empieza a decirle a mi papá:
-¿Le habrá pasado algo a Jorgito?"
-No querida, quedate tranquila que ya va a venir.
Pero cuando yo llego mi papá se me acerca y en voz baja me dice:
-La próxima vez que hagas preocupar a tu madre te rompo el traste a patadas.
Y si está muy enojado en vez de traste dice culo. Por eso prefiero volver pronto del arroyo.
Mi hermana no sabe andar a caballo y eso que es más grande que yo. Mientras yo salgo con "Viejo" ella se queda leyendo. Yo todavía no sé leer pero cuando aprenda voy a seguir saliendo con "Viejo". Ningún libro puede ser tan lindo como andar a caballo.
Jorge O. Colonna, escritor de Castelar, es autor de "Ficciones Otoñales".











.jpg)












.jpg)


.jpg)







.jpg)











.jpg)





































.jpg)










.jpg)










.jpg)


.jpg)





















.jpeg)
.jpeg)





.jpg)



