Cultura
9 Jun 2026
El día que Castelar creyó que Los Redondos tocaban en el Club Argentino
A comienzos de los años 90, afiches y entradas anunciaron un supuesto show de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en el Club Argentino. La noticia recorrió Castelar y la Zona Oeste, pero detrás del recital había una maniobra que terminó convirtiéndose en una de las anécdotas más recordadas del rock local.
El rumor empezó a correr de boca en boca, como ocurría en aquellos años. Sin redes sociales, sin internet y con los afiches pegados en las paredes como principal canal de difusión, la noticia se expandió rápido por Castelar y gran parte de la Zona Oeste: Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota iban a presentarse en el Club Argentino.
La historia ocurrió en 1992, en pleno crecimiento de la banda liderada por el Indio Solari y Skay Beilinson. Los Redondos ya llenaban escenarios más grandes y atravesaban uno de los momentos de mayor convocatoria de su carrera. Aun así, la posibilidad de verlos en Castelar encendió el entusiasmo de cientos de vecinos.
Según reconstruyó el sitio Redondos Subtitulados, un hombre se presentó ante integrantes de la comisión directiva del club asegurando ser productor de la banda. Recorrió las instalaciones, habría dejado una seña para alquilar el gimnasio y poco después el centro comercial apareció empapelado con afiches que anunciaban el recital para el viernes 10 de julio.
La situación parecía real. Incluso comenzaron a venderse entradas dentro del propio club. Durante algunos días, jóvenes de Castelar y alrededores compraron localidades convencidos de que Los Redondos tocarían en el Oeste.
Sin embargo, la historia empezó a desmoronarse rápidamente. El supuesto organizador desapareció y nunca más volvió a aparecer. El recital jamás existió.
Con el paso de las horas, FM En Tránsito comenzó a advertir al aire que todo era una estafa. La radio tuvo un papel clave para frenar la maniobra y evitar que más personas siguieran comprando entradas. En aquel tiempo, desmentir una noticia falsa no era simple: no existían redes sociales ni canales oficiales inmediatos para confirmar información.
Décadas después, aquella historia todavía sigue viva en la memoria de muchos vecinos. Algunos recuerdan los afiches pegados en las calles de Castelar, otros las entradas compradas con entusiasmo y también las cargadas posteriores cuando se descubrió la verdad.
El episodio terminó convirtiéndose en una de las anécdotas más recordadas que unen a Castelar con el universo ricotero. Una historia atravesada por el fervor que generaban Los Redondos en los años 90 y por una ciudad que, por unos días, creyó que iba a recibir a una de las bandas más convocantes del rock argentino.
Fuente: Basado en la reconstrucción publicada por Redondos Subtitulados
La historia ocurrió en 1992, en pleno crecimiento de la banda liderada por el Indio Solari y Skay Beilinson. Los Redondos ya llenaban escenarios más grandes y atravesaban uno de los momentos de mayor convocatoria de su carrera. Aun así, la posibilidad de verlos en Castelar encendió el entusiasmo de cientos de vecinos.
Según reconstruyó el sitio Redondos Subtitulados, un hombre se presentó ante integrantes de la comisión directiva del club asegurando ser productor de la banda. Recorrió las instalaciones, habría dejado una seña para alquilar el gimnasio y poco después el centro comercial apareció empapelado con afiches que anunciaban el recital para el viernes 10 de julio.
#NotaRelacionada: Falleció el Indio Solari en Parque Leloir: el artista que eligió Ituzaingó para vivir
La situación parecía real. Incluso comenzaron a venderse entradas dentro del propio club. Durante algunos días, jóvenes de Castelar y alrededores compraron localidades convencidos de que Los Redondos tocarían en el Oeste.
Sin embargo, la historia empezó a desmoronarse rápidamente. El supuesto organizador desapareció y nunca más volvió a aparecer. El recital jamás existió.
Con el paso de las horas, FM En Tránsito comenzó a advertir al aire que todo era una estafa. La radio tuvo un papel clave para frenar la maniobra y evitar que más personas siguieran comprando entradas. En aquel tiempo, desmentir una noticia falsa no era simple: no existían redes sociales ni canales oficiales inmediatos para confirmar información.
Décadas después, aquella historia todavía sigue viva en la memoria de muchos vecinos. Algunos recuerdan los afiches pegados en las calles de Castelar, otros las entradas compradas con entusiasmo y también las cargadas posteriores cuando se descubrió la verdad.
#NotaRelacionada: Pity Alvarez tocó de sorpresa en un bar de Castelar
El episodio terminó convirtiéndose en una de las anécdotas más recordadas que unen a Castelar con el universo ricotero. Una historia atravesada por el fervor que generaban Los Redondos en los años 90 y por una ciudad que, por unos días, creyó que iba a recibir a una de las bandas más convocantes del rock argentino.
Fuente: Basado en la reconstrucción publicada por Redondos Subtitulados















.jpg)


.jpg)







.jpg)











.jpg)








































.jpg)










.jpg)










.jpg)


.jpg)





















.jpeg)
.jpeg)





.jpg)



