14/05/2020 - El Balcón está haciendo barbijos para todos los vecinos

La casa centro cultural de Castelar Sur se dedica en tiempos de aislamiento social a confeccionar tapabocas. Se entregan gratuitamente, o a voluntad, para todo aquel que necesite.

La Pandemia de Coronavirus llegó casi por sorpresa y de un día al otro nos obligó a quedarnos en casa, a evitar los abrazos, besos, saludos y charlas con vecinos. Nos amigó con el alcohol en gel, obligatorio cuando estamos fuera de casa, y nos convenció de lavarnos las manos decenas de veces por día. Además, sumó un elemento más a la hora de tener que salir de nuestros refugios hogareños, ya sea para hacer las compras elementales o para trabajar, aquellos autorizados. El tapaboca llegó a mitad de epidemia y se transformó tanto en nuestra cara, apenas se nos ven los ojos, como en una herramienta que protege nuestra salud y la de nuestros interlocutores.

De tela, de papel, con géneros que van desde el algodón al polyester y distintas mezclas, pero siempre con el mismo objetivo: cuidarnos. El tapabocas vino para quedarse y ante la necesidad aparecieron de todo tipo y precio. En plena Pandemia la casa cultural El Balcón lleva delante de manera solidaria la confección de tapabocas para todos los vecinos. Se entregan sin costo, o a voluntad, para todo aquel que lo necesite.

“No los cobro, los hago para ayudar y porque necesitaba moverme”


“Soy diseñadora, estoy rodeada de telas todo el tiempo, tengo muchos retazos… entonces me motivó mucho la idea de dar una mano, de ayudar”, explicó a Castelar Digital Ana Vivanco, quien junto con su hermana Ramona, lleva adelante El Balcón, y continuó, “no los cobro, o me dan una colaboración, los hago para ayudar y porque necesitaba moverme, hacer algo, las primeras semanas fueron medio heavy… ¿Ahora qué? Quedó todo muy parado y evaluando esa situación me puse con esto. Me ayudó a atravesar la cuarentena el tener algo que hacer, tener trabajo”.

“La idea surgió antes de que declararan la cuarentena y antes de que el uso de tapabocas sea obligatorio. Tengo una amiga que vive en Capital y trabaja acá y para cuidarse me pidió que le hiciera uno. Después decretaron el aislamiento y no lo pudo venir a buscar”, señaló la vecina.

Las propuestas solidarias, comunes al oeste del conurbano en fechas particulares, reaparecieron también en la pandemia. Desde aquellos que se dedicaron a fabricar alcohol en gel hasta otros que se ofrecieron voluntarios para hacer compras, ayudar vecinos, donar alimentos y hasta cocinar para quienes integran grupos de riesgo o están aislados por manifestar síntomas. Hasta incluso hay una vecina de Castelar viviendo en Alemania que también dispuso su taller de costura para confeccionar barbijos solidarios. El tapaboca en si tiene un objetivo solidario, no protege a quien lo porta de contagiarse el virus, pero limita su capacidad para contagiar a otros en caso de ser un paciente asintomático y no saber que ya está infectado. “Aportar algo de lo que uno puede, ejercer la solidaridad, es una buena alternativa para pasar esta cuarentena. Hay muchos tutoriales en internet para hacer barbijos, yo lo cree un poco en mi cabeza y me mandé a hacer, no tiene ninguna ciencia”, dijo Vivanco.

“Son artesanías también, cada barbijo es una pieza única”


“Se ha sumado mucha gente en esta movida de los barbijos, muchos los donan o los dejan a precios muy accesibles, genera un intercambio entre el productor y la necesidad de la gente, se está haciendo desde un lugar muy solidario, acá no he visto aprovechamiento en esta circunstancia. Me parece que está buenísimo, se armó una bola muy grande. Son artesanías también, cada barbijo es una piza única. Yo los hago con retazos, con ropa, estoy muy acostumbrada a manipular esto, no me costó armarlo por tener los materiales. Es una experiencia más y de la cual no me voy a olvidar nunca más. La verdad es que lo disfruto porque tiene que ver conmigo. Poder dar desde el lugar donde uno está y con los conocimientos que tenés, es súper valioso y muy emocionante”, finalizó Ana Vivanco desde El Balcón.

Podes comunicarte con Ana de El Balcon via Instagram @annita.vivanco o Facebook @annitavivanco


Entrevista y redacción: Leandro Fernández Vivas