09/06/2019 - La primera mujer chofer del SAME es de Castelar

Andrea fue reconocida por la Provincia por su labor pionera en el Servicio de Atención Médica de emergencia. “Es muy lindo ser reconocida por mi trabajo. Es muy lindo el reconocimiento de los pacientes, y eso es diario”, dijo a Castelar Digital. Además explicó qué hacer cuando una ambulancia pide el paso en el tránsito.

Luces de colores que giran y titilan alertando la urgencia. Una sirena constante que obliga a abrir paso. La ambulancia atraviesa la ciudad para salvar vidas, en su interior porta equipos que se asemejan a los de un shock room de una guardia de un hospital o directamente a una terapia intensiva. Al mando del bólido y acompañando al médico viaja Andrea Galdi, garantía de seguridad en el manejo, y la primera mujer chofer de emergencias del SAME de la Provincia de Buenos Aires.

Su puesto de trabajo, cuando no es sobre las cuatro ruedas de su Mercedes Benz, es la posta de salud de Castelar Norte, ubicada sobre Pergamino a metros de Munilla. Desde allí parte después de recibir la alerta por teléfono a donde cualquier vecino lo requiera. El SAME Morón tiene un promedio de asistencia en un tiempo de 18 minutos, desde que se inicia el pedido por teléfono al 911 u otro contacto, y de 7 minutos entre la partida de la ambulancia y la llegada al lugar del incidente. Estos tiempos se logran por estar las ambulancias ubicadas en distintas localidades del distrito. El punto final del servicio habitualmente es el Hospital de Morón, allí Castelar Digital entrevistó a la vecina que fue reconocida por la Provincia de Buenos Aires hace muy pocos días.

Andrea Galdi está orgullosa. Acepta el reconocimiento y cuenta su historia al volante, que comenzó hace casi 20 años en otro sector municipal muy distinto al de emergencias médicas. “Estoy en el municipio desde noviembre del 98 y como chofer desde el 2000, primero en tránsito, después en seguridad ciudadana. Adoro manejar”, explicó la vecina a Castelar Digital.

La pionera ya sabe el valor de abrir puertas y dejar huella en la historia de Morón ya que en la dirección de tránsito fue la primera mujer motorista del servicio a nivel municipal. Su trayectoria la llevó a cambiar el manubrio por el volante y dejar las multas de tránsito detrás para ahora salvar vidas: “desde noviembre del 2017 estoy con la ambulancia. Hicimos muchísimos servicios, no hay un número exacto, son cientos, por todo el partido de Morón porque si bien yo estoy asignada a Castelar Norte, quizás tenemos compañeros de otra base avocados a otro servicio, entonces nosotros nos trasladamos para cubrir”.

A fines de mayo el Ministerio de Salud de la Provincia brindó capacitaciones para miembros del SAME en el Hospital El Dique de La Plata. En una de las jornadas de formación se realizó, sin previo aviso, el acto en el que se reconoció a Andrea como la primera chofer mujer de ambulancias del servicio. Fue el ministro de Salud bonaerense, Andrés Scarsi, el encargado de entregarle la placa a la vecina: “Fue una sorpresa porque en realidad no me avisaron. Fui a una capacitación en La Plata, hicieron una pausa, presentaron al Ministro, a las autoridades del SAME, al Doctor Crescenti. Y el ministro me entregó la placa con mi nombre. Estaban mis compañeros que habíamos ido a la capacitación, pero no estaba mi familia. Volver a casa fue re lindo, mandaba fotos por WhatsApp al grupo de la familia y todos re contentos. Fue muy lindo, es muy lindo que a una la reconozcan, es muy lindo el reconocimiento de los pacientes también, ese reconocimiento es diario”, completó.

El rol de chofer de ambulancia no se limita a la conducción, el equipo de salud que asiste con el móvil de emergencia lo integran el médico y el chofer que deberá también ser camillero y asistente. “Asistimos al médico, hay emergencias complejas y hay que ayudar al médico, siempre con la supervisión de él. Hay que manipular al paciente, cómo levantarlo, cuando hay un accidente de tránsito por ejemplo, siempre asistiendo. De camillera siempre y un poco de enfermera también, alcanzar vendas, gasas, los fluidos, un poco de instrumentadora, tenemos que preparar la medicación para que el médico la aplique, acortando tiempos, hacemos un poco de todo”, explicó la chofer quien además recordó entre los muchos servicios brindados uno en particular, el nacimiento de Ivanna: “El caso más bonito que tuvimos fue un parto en domicilio. Trasladamos a la mamá y la bebé al Hospital de Morón. Nos llamaron para un servicio a pocas cuadras del Shopping Plaza Oeste, la mamá no llegaba al hospital y dio a luz en su casa, la asistimos con el doctor Jorge Feferman. Llegamos con la bebé envuelta en un toallón, se llamó Ivanna. Tengo la fotito de la bebé, le pedí permiso a la mamá, sin sacarle a la madre para que no se identifique y me guardé la foto”, narró emocionada la vecina.

Pionera en su disciplina y valiente en su labor, prefiere no recordar los casos más graves que le tocó vivir, los muchos accidentes de tránsito que debió asistir y las veces que la velocidad de su ambulancia no bastaron para salvar al paciente. Pero antes de salir a un nuevo servicio a bordo de su nave de salud brindó una clara recomendación para los lectores de Castelar Digital: ¿Qué hacer cuando en una calle o en una avenida aparece una ambulancia con las luces y sirenas encendidas?  “Siempre balizas y a un costado, lo más rápido posible. Si no se puede, el auto debe frenar para que la ambulancia pase por la izquierda del tránsito. Siempre con precaución, tenemos licencia profesional y tenemos que respetar las normas de transito como cualquiera, lo primero es llegar, lo más importante es llegar, llegar nosotros, atender al paciente y después llegar con el paciente a donde haya que llevarlo. Lo ideal es correrse, siempre a la derecha así pasa la ambulancia. Cuando escuchan la sirena van más rápido delante de la ambulancia y no es correcto, lo ideal es a un costado siempre”, finalizó Andrea Galdi.

Entrevista y redacción: Leandro Fernandez Vivas