25/05/2019 - Arrancó la huerta vecinal de la UVAyJ en Sarmiento

Un predio compartido con el colegio Sofía Barat se transformó en una huerta comunitaria abierta a todos los vecinos y administrada por la Unión Vecinal Arias y Jonte. Cuenta con tomates, perejil, lechugas, mates y amistad.

La Unión Vecinal Arias y Jonte cuenta con un nuevo espacio abierto a la comunidad que busca enseñar, aprender y lograr el trabajo de la tierra para obtener tomates, lechugas, acelga, apio, perejil, morrones y muchas verduras más, directamente en la esquina de casa. Un predio ubicado sobre la Avenida Sarmiento se transformó en estos meses en la Huerta Vecinal de la UVAyJ, se trata de un predio compartido con el colegio Sofía Barat, que lo emplea para prácticas deportivas, que ahora está abierto para los vecinos.

La huerta surgió como acuerdo entre el Municipio de Morón, el colegio y la asociación vecinal y tendrá distintos usos, el primero es la huerta que enseña a plantar y cosechar alimentos con las propias manos y de manera orgánica. “Le pusimos el nombre de huerta vecinal, rememorando la actividad de la unión vecinal, la idea del trabajo comunitario y abierto a todos los que quieran participar. Después siempre está el que no tiene tiempo o tiene algún problema de salud, la idea es que todos podamos participar con la capacidad, el tiempo y los conocimientos que tengamos. No somos especialistas, nos vamos nutriendo de todos, lo que cada uno lleva”, explicó a Castelar Digital Agustín Ordiales quien integra la comisión que lleva adelante el proyecto agro de la UVAyJ.

“Empezamos en Febrero, así que se está armando, el puntapié inicial fue una charla que dio Carlos Briganti en la sede de la calle Lincoln. Él tiene su huerta en Capital y da sus talleres, la metodología de trabajo. Invitamos a la gente a presenciar la charla, vino mucho más gente de la que pensamos, ahí les comentamos el proyecto que teníamos, les tomamos los datos y cuando empezamos a encarar nos comunicamos con esa gente, vinieron. Al principio nos reuníamos en la sede de la Unión Vecinal a diagramar el proyecto y después nos mudamos al predio para trabajar”, completó Ordiales.

Aquel primer encuentro entre entusiastas dio paso a la concreción de la huerta, con los primeros conocimientos y algunas semillas en los surcos aparecieron los primeros brotes. Abono, riego, cuidados, podas y control de insectos y plagas, siempre con productos orgánicos y métodos naturales, para llegar a la madurez de los tomates y otras hierbas. Pero el recorrido hasta aquel primer almácigo llevó mucho esfuerzo y hasta algún que otro giro burocrático: “Es un espacio compartido con el Sofía Barat. El terreno se dio en comodato compartido hace ya tres años. Es un terreno que pertenecía a una sociedad de fomento que dejó de existir”, contó Alejandra Sánchez quien integra también la comisión de huerta.

Con una gran oferta de cursos y presentaciones artísticas en la UNVAyJ, principalmente de teatro, la posibilidad de contar con un escenario propio maravilló a socios y dirigentes. “El Sofía Barat también estaba generando un pedido y en esta coincidencia del terreno que era bueno para ambas instituciones, se llegó a un acuerdo de compartirla y se está logrando en términos muy amables. Encontramos la forma de poder nutrirnos mutuamente de las fortalezas de la institución. Así se origina el uso en comodato del terreno, una condición que pone el Municipio es que en ese lugar se desarrollen actividades culturales. Acá se hicieron muchos almuerzos y movidas para iniciar la construcción de un teatro pero esa construcción se hizo inalcanzable, iniciamos entonces una actividad de huerta. ¿Por qué no encararlo sustentable, económica, redituable, autosustentable? Y en esa búsqueda estamos”, completó Sánchez.

Desde los días de calor del verano, hasta estos primeros días de frio, la huerta fue creciendo tanto en plantas como en participantes, hoy un grupo de diez vecinos se dedica a las tareas que requiere una plantación. Además, el colegio utiliza el predio para actividades deportivas de sus alumnos. Si bien cada institución tiene su espacio delimitado, no se dividió el predio para que ambos grupos puedan aprovecharlo en su totalidad, sólo se ha organizado un cronograma para que no se superpongan las actividades.

La Comisión de Huerta es la primera independiente creada dentro de la organización de la UVAyJ y está logrando sus frutos. Se transformó así un ejemplo para otras áreas, disciplinas y talleres dentro de la unión vecinal, lo que llena de orgullo a sus miembros, pero también conlleva la responsabilidad de funcionar como se espera y de alcanzar logros, materializados en este caso en particular, en fruta y verdura: “el objetivo principal es encontrarnos para trabajar la tierra y aprender de los conocimientos que trae cada uno y después poder coronar eso repartiéndonos lo cosechado entre los que trabajamos. Por ahora no tenemos mucho porque empezamos con el terreno pelado, ahora hay que pasar el invierno, pero en primavera va a dar mucho más. Pero depende de lo que podamos cosechar y la cantidad de gente que podamos ser. Ahora estamos haciendo siembra en bancales, se sembró lo que correspondía por la época del año, además estamos armando un invernadero que nos regaló la gente de Proyecto Cuatro Patas, para poder seguir con la huerta en invierno. Y la idea es seguir con charlas y talleres, para que se sume gente y adquirir conocimiento”, finalizaron Sánchez y Ordiales.

La convocatoria está abierta a toda la comunidad de Castelar, no hay cupos ni requisitos, todo vecino que quiera sumarse, ya sea por contar con huerta en su casa, en macetas o incluso aquel que no tiene espacio pero tiene ganas, puede encontrar su lugar en la huerta de la Unión Vecinal Arias y Jonte.

Entrevista y fotos: Gabriel E. Colonna
Redacción: Leandro Fernandez Vivas